¿ME PUEDO SENTAR UN RATITO? REFLEXIÓN DOMINICAL 25 DE JULIO 2021

DOMINGO 25 JULIO 2021

Verde. Domingo XVII del Tiempo Ordinario

[Se omite la Fiesta de Santiago, apóstol]

MR, p. 431 (427) / Lecc. II, p. 142

¿ME PUEDO SENTAR UN RATITO?

REFLEXIÓN DOMINICAL

PBRO. TEÓDULO MORALES MEZO.




A. EN EL PUEBLO DICEN.

-¡Buenas noches! –Buenas noches, ¿Quién habla? –Soy yo Padre, ¿Ya no me recuerdas? –No, qué pena, ¿me podrías decir tu nombre y quién eres? –Padre Soy José[1], -¿José?, -Sí Padre, José, se acuerda de la mí, usted me ayudó cuando estuvo en la parroquia N, recuerda que le conté que estuve en las drogas, usted me invitó a un retiro, luego entré al grupo juvenil. Y luego por problemas me salí. Yo era el que tenía el tatuaje de la muerte en mi brazo.

-Ah José, claro que te recuerdo. Ya me acordaba. Que gusto saber de ti. Han pasado muchos años, ¿Qué ha sido de ti? ¿Cómo te ha ido?

-Mal Padre, muy mal, por eso le hablo. Quiero que me ayude. –Cuéntame, ¿Qué te pasa? -Padre, tengo mucho que contarle, solo le puedo decir que terminé mi carrera, estudié Derecho, trabajé en la política, me fue muy bien, tengo amigos, muchos amigos que me han ayuda a ir ascendiendo y ser el mejor abogado de mi pueblo, me han ayudado a entrar en la política, me ha ido bien soy Diputado, pero me piden votar a favor de un tema que no puedo votar, va contra los principios he aprendido, tengo un poco de conciencia. Voy a perder todo, me van a acabar si no hago lo que me piden. No quiero votar por leyes que me parecen injustas, pero no tengo opción.

¿Qué hago Padre?


EVANGELIO

Jesús distribuyó el pan a los que estaban sentados. Hasta que se saciaron.

Del santo Evangelio según san Juan: 6,1-15

En aquel tiempo, Jesús se fue a la otra orilla del mar de Galilea o lago de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, festividad de los judíos. Viendo Jesús que mucha gente lo seguía, le dijo a Felipe: "¿Cómo compraremos pan para que coman éstos?". Le hizo esta pregunta para ponerlo a prueba, pues él bien sabía lo que iba a hacer. Felipe le respondió: "Ni doscientos denarios de pan bastarían para que a cada uno le tocara un pedazo de pan". Otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: "Aquí hay un muchacho que trae cinco panes de cebada y dos pescados. Pero, ¿qué es eso para tanta gente?". Jesús le respondió: "Díganle a la gente que se siente". En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil.

Enseguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los pescados todo lo que quisieron. Después de que todos se saciaron, dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicien". Los recogieron y con los pedazos que sobraron de los cinco panes llenaron doce canastos. Entonces la gente, al ver el signo que Jesús había hecho, decía: "Este es, en verdad, el profeta que habría de venir al mundo". Pero Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró de nuevo a la montaña, él solo. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


C. YO NO DIGO, YO HAGO…



¿Por qué este lago tiene doble nombre? Galilea y Tiberíades, el primero es un nombre Hebreo, y el otro, un nombre pagano. Jesús se mueve entre esas dos líneas. Todo parece indicar que se está describiendo un nuevo Exodo, a la manera de la escena que nos pinta el Éxodo de Moisés. Pero aquí hay algo nuevo. Con esto, el evangelista indica que el éxodo de Jesús está abierto no sólo a judíos sino a todos. Otro ejemplo, es el número de panes: probablemente alude a los cinco libros de la Torá en que Dios se revela durante el Éxodo. Los panes se multiplican hasta que satisfacen a una gran multitud. Como el maná en el desierto. De hecho los versículos siguientes en este capítulo 6 de san Juan, va a dar pie al discurso llamado discurso Eucarístico. Con esto, indica el evangelista, que, la revelación divina está abierta a todos. El Nuevo Éxodo, en breve, es inclusivo. Es decir caben todos, todos están invitados a comer de este pan.

Los buenos y los malos con la condición de que sean buenos. La invitación es para los ladrones, los homicidas, los que aprueban el aborto, los que los practican, los que callan aunque delante de sus ojos se asesinen a niños inocentes e indefensos. La condición es “que se sienten”. Sentarse a reflexionar, a considerar un cambio en tu vida, a considerar un cambio en tus ideas, es sano pedir perdón a ti mismo o a ti misma por haber dañado tu cuerpo, pero a tu psicólogo se le olvidó que también hay que pedirle perdón al cuerpo del otro ser humano que nunca pudo defenderse.

No hay pecado que Dio no pueda perdonar, solo hay que pedir perdón.


-¡Padre!, yo mismo he estado involucrado en ese pecado, en el aborto. Yo participé, en ese pecado. Me arrepiento, pido a Dios perdón, el resto de mi vida lo dedico a pedir perdón a ese bebé, pero no lo voy a aprobar. Ahora que está en mis manos no aprobarlo. No lo aprobaré.


Pobre hermano mío, no pudo. El pasado 20 de julio Veracruz se pintó de rojo. Se despenalizó el aborto. Pero con esto me doy cuenta de varias cosas, hay gente que sí tiene hambre de Dios, que lo busca, que son muchos los que, como en el evangelio de hoy, siguen a Jesús, de que todavía hay quienes deciden no sentarse, esa es la condición. Otros vienen a comer solo cuando les nace. Como si el amor fuera intermitente.


D. YO CELEBRO.



Oh María, aurora del mundo nuevo, Madre de todos los vivientes, a Ti confiamos la causa de la vida: mira Madre el número inmenso de niños a quienes se impide nacer, de pobres a quienes se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana, de ancianos y enfermos muertos a causa de la indiferencia o de una presunta piedad. Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida. Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo, la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia, para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad y del amor, para alabanza y gloria de Dios Creador y amante de la vida. Amén.

[1] Nombre cambiado, la historia es artificial

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