CARTA PASTORAL ACERCA DE LA SUPERSTICION, BRUJERIA Y FALSA CREENCIAS. MONS. GUILLERMO RANZAHUER 1998






Introducción.


Uno de los desafíos pastorales que ha tenido siempre la misión evangelizadora en nuestras tierras ha sido el anunciar el Evangelio a un pueblo naturalmente religioso, pero inclinando a la superstición; la gente busca al Señor de cielos y tierra, pero se siente sometida a fuerzas ocultas superiores.

En esta carta pastoral quiero anunciar a todo el pueblo de Dios, la verdad de la fe proclamada por nuestra Iglesia Católica: QUE JESUCRISTO ES EL ÚNICO SEÑOR Y QUE POR LA FE EN ÉL SOMOS SALVADOS QUE YA ESTAMOS LIBRES DEL SPÍRITU DEL DEMONIO, Y POR LO MISMO YA NO SOMOS ESCLAVOS DE LA MUERTE NI DE NINGUNA OTRA FUERZA OCULTA QUE PUEDA HACERNOS DAÑO.

Es mi intención dar una palabra de luz y de consuelo en las duras penas que producen o pueden producir las supersticiones o las falsas creencias; también proponer unas líneas de trabajo en ayuda a los pastores que guían al Pueblo en la Nueva Evangelización.

En este año dedicado al Espíritu Santo invoco su protección y auxilio: que el pueblo, animado y sostenido en su camino hacia Dios, tengan una gran confianza en Él y un grande amor a los hermanos. ¡María Santísima Trono de la Sabiduría, intercede por nosotros!


I.-LA REALIDAD DE NUESTRO PUEBLO Y SUS CAUSAS.

1.-La realidad, superstición en general.

Nuestro sentimiento religioso, conforme al primer Mandamiento, ha de ser el de “Adorar a Dios, reconocerle como Dios, como creador y Salvador, Señor y Dueño de todo lo que existe, como Amor infinito y misericordioso”. “Adorarás al Señor tu Dios y sólo a Él darás culto” (Lc 4,8). Dice Jesús citando el Deuteronomio (6, 13), (Catic. 2096); pero el pecado de la superstición consiste precisamente En la desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que le imponen: es la aceptación de un poder o fuerza oculta que se impone fatídicamente al hombre en su vida o en su actuación.

La lista de las supersticiones populares en la práctica es larga; citamos algunos ejemplos conocidos:

- El día martes,

- El número 13,

- Ver un gato negro o una mariposa,

- oír cantar un tecolote o aullar un perro.

- romper un espejo, derramar un salero,

- poner de cabeza la imagen de San Antonio de Padua;

- El rezo de cadena de oraciones,

- el uso de amuletos como por ejemplo V., gr., la herradura, la cola de conejo, las pulseras.

Es penoso constatar que se busca mucho el agua bendita no como un sacramental, sino como algo mágico y aún, desgraciadamente se lamentan casos como el de utilizar sacrílegamente hostias consagradas, como si se trataran de unos amuletos, etc., etc.




Espiritismo y adivinación

Para Dios Nuestro Señor, la vida de nosotros y la del mundo está siempre presente. Para Él nada hay oculto. Él conoce hasta las profundidades del corazón, Él puede revelar, y de hecho ha revelado el futuro a sus profetas o a los Santos. "Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto" (Catic. 2115). Obviamente es propia de la virtud de la prudencia prever para el futuro incierto lo que nos parezca conveniente.

Como un hecho frecuentemente en nuestra realidad señalamos ir a centros Espiritistas para llamar al espíritu de un muerto que dé respuestas a lo que se quiere saber: sobre naturaleza de enfermedades, cosas secretas, para conocer la suerte o bien comunicarse con el mismo muerto, etc., etc. En las reuniones espiritistas hay una persona que sirve como "médium"; esa persona supuestamente es un intermediario entre el que llama y el espíritu del que viene del más allá.

El recurso a la Ouija no es raro principalmente entre los jóvenes. Tratándose en sí mismo de una especie de juguete, se utiliza frecuentemente para dar respuestas a las decisiones de la vida.

Dentro de la adivinación nos encontramos con otros hechos como: el recurso al "tarot" (lectura de los naipes). la quiromancia (lectura de las líneas de la mano) y la lectura de los restos del café. En estos fenómenos señalamos, por su gran influencia; a los horóscopos.

Los horóscopos, por la promoción que hacen los medios ordinarios de la comunicación social son de uso común entre las clase media y alta de la sociedad.



Se parte del supuesto Pseudos-cientifico de que todo está determinado por la fuerza del cosmos y, en el hombre no es libre. Conforme a este sistema y práctica hay una voluntad de poder sobre el tiempo, sobre la historia, sobre las mismas personas, que hace a un lado el Poder del Señor. Cuando uno oye hablar de las relaciones diversas y variadas de los signos zodiacales, y por lo mismo entre las personas que han nacido en ellos, tiene uno la misma sensación de oír hablar del Olimpo, sobre la vida de los dioses de la mitología griega.

Hechicería, brujería y magia.

En oposición al primer mandamiento de adorar y reconocer a Dios, como Señor y Padre, está la práctica de la hechicería, brujería y magia. Por éstas se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su propio servicio y obtener salud o cualquier otro poder Sobrenatural (Cfr. Catic 2117).

Se trata de una práctica que se repite mucho en todas partes, pero especialmente con motivo del Primer Viernes de Marzo, y que llamamos comúnmente brujería. El nombre de “brujo” se da fácilmente al curandero, es decir, aquellas personas, hombres o mujeres, que tienen conocimiento del poder curativo o perjudicial de muchas plantas y que, diagnosticando con mayor o menor acierto los síntomas de las enfermedades, o intentando causar daño recetan brebajes, emplastes, comidas, baños, etc., junto con esto mandan decir ciertas oraciones, llevar a cabo actos religiosos, invocar algunos santos, utilizar el agua bendita, levantarse a ciertas horas de la noche, etc., se pueden encontrar brujos mayores o menores, según tengan mayor o menor prestigio por sus aciertos o por otros motivos.




Hay brujos que de sí mismo dicen, que pueden curar cualquier enfermedad, satisfacer un placer o causar un grave daño a una persona invocando al demonio. Dentro de estos hechos, de por si penosos, es necesario citar lo que llaman “misa negra”, que suena a dar culto al Demonio.

Falsas creencias.

Como otro hecho de la realidad de la vida del pueblo citamos a los grupos de gente más o menos “culta” que profesan el agnostisismo, el teosofismo, algunas de las corrientes actuales de las religiones orientales y los rosacruces, cuya creencia de todos ellos es la reencarnación; sostienen que el alma de una persona que muere, sobrevive y se encarna en otro cuerpo para purificarse de los pecados que cometió en la vida anterior.



2.- LAS CAUSAS DE ESTA SITUACIÓN.

Yo creo que la principal causa que está en la base de esta situación es falta de Evangelización de la religiosidad popular. El pueblo está a merced de fuerza ocultas y desconocidos, es víctima de los explotadores por su ignorancia nos enseña que en la medida en que el pueblo cree en Jesús y en su Evangelio y es dócil al Espíritu del Señor, en esa misma medida es libre, alegre y vive sin temores. No basta la sola ciencia y cultura humana para vivir en completa libertad de espíritu, pues la superstición es común tanto en los pueblos primitivos o atrasados, como en los civilizados: V. gr. Son habituales las consultas a horóscopos, las brujerías y las falsas creencias.

Obviamente el lucro y los medios de comunicación social a su servicio, son motivos muy efectivos para que, especialmente los horóscopos y la brujería, se mantengan y divulguen estrepitosamente.


El ansia del dinero, como un verdadero ídolo, maneja el mundo entero. Por ejemplo, la Tv y los periódicos publican diariamente y con lujos de detalles las predicciones astrológicas.

La sugestión y el fraude son causas que explican también gran parte de los hechos hasta aquí señalados. La sugestión, porque es un proceso psicológico por el que se hace entrar en el ánimo de las personas alguna idea insinuándosela, inspirándosela o haciéndola caer en ella.

La experiencia nos enseña cuánta influencia tiene esta sugestión, sobre todo la reforzada por la hipnosis, para lo bueno o para lo malo. Por la sugestión se puede curar alguna persona de alcoholismo o tabaquismo, o se puede alguien enfermar seriamente, como sucede a los hipocondríacos, hasta llegar a presentar ciertos síntomas de enfermedad que no tiene. Los científicos estudian hasta

Donde es posible llegar con la sugestión e influir en los seres humanos. Pero a mí me toca hacer notar que se trata de procesos meramente psicológicos que llegan a conocer los curanderos o lo que redactan los horóscopos; éste redacta una predicción de cada día de manera que para muchas personas parezca verdad lo que anuncia.

La experiencia también enseña que el fraude se maneja constantemente en la brujería, desde luego porque con frecuencia se utiliza “paleros” o porque en las curaciones se recurre a medicina de patente. Si sumamos al poder curativo de una hierba la sugestión del enfermo y la medicina de patente, no es raro encontrar un resultado feliz. Pero insisto que se trata de una explicación que está dentro del orden natural de las cosas.

Por fin, hermanos, no quiero dejar de señalar que puede existir casos muy particulares de posesión diabólica.


Pero los cristianos han de saber que nuestra Iglesia católica, Madre y Maestra, llena de Espíritu Santo, tiene criterios definidos para comprobar, discernir y proceder en estos tristes casos. Un servidor de ustedes, el Obispo en la Diócesis y a quien él expresamente delegue, tiene autoridad sobre esta materia.



II.-ILUMINACIÓN Y JUICIO MORAL


Quiero ahora, anunciarles la doctrina de la Iglesia, porque estoy seguro que aceptándola encontrarán luz para conducirse como cristianos en la vida.

El Evangelio nos enseña que Jesús venció a Satanás y a todos los espíritus malignos: curó a un endemoniado en Cafaraúm (Mc. 1. 23-27); libró de los demonios a un pobre de Geresa (Mc. 5, 1-20); sanó a la hija de una Sirofenicia (Mc. 7. 25-30). También curó al endemoniado epiléptico (Mc. 9. 14-29): y todo esto lo llevó a cabo por el poder del Espíritu de Dios (Mt. 12. 22-28). Las mujeres que le acompañaban habían sido liberadas de los demonios (Lc. 8,2).

Leemos también en los mismo Evangelios y en los Hechos de los Apóstoles que Jesús confió a sus Apóstoles el poder contra el espíritu del mal: cuando los envió por primera vez a evangelizar (Cfr. Mc. 6, 7); cuando rechazaron la magia y las supersticiones condenando al mago Elimás (Hech. 13. 8ss). Y consiguieron que los que practicaban la magia reunieran sus libros y los quemaran delante de todos (Cfr. Hech. 19, 18ss). El Apóstol San Pablo señala que la hechicería es uno de los pecados de la carne que impide heredar el Reino de Dios (Gal. 5. 19-21).

Hermanos, se pudiera pensar que en la Antigua Alianza no fue raro recurrir a las prácticas de la magia, de la adivinación, del espiritismo y de la misma astrología.

A propósito de prácticas, que, en esta línea, se tuvo en el Antiguo Testamento, quiero citar, para ilustrarnos e introducirnos en una amplia materia, lo que nos dice un autor moderno muy conocido: “La adivinación (Ez 31,26) y la hechicería (Mc 5, 11; Nah 3, 4) constituyen el – arte mágico – (Sab 17, 7) que no debe de confundirse con la ciencia astrológica de los – magos – (Mt 2, 1-12)”. A la práctica mágica se vinculan los encantamientos (Sal. 58, 6; Jer 8,17; Eco 10,11) el uso de-cintajos y velos-(Ez. 13, 17-23), el -ojo- que fascina (Sab 4,12; Gal 3, 1), etc….

Los hebreos y los judíos estuvieron en contacto con egipcios y caldeos que practicaban la magia, con adivinos, sabios y hechiceros; la magia está atestada en todos los países, incluso en Israel.


Un caso típico se narra por extenso: el de la pitonisa de Endor, que evoca los manes de Samuel para anunciar a Saúl su muerte trágica. Se señalan también los sortilegios de Jezabel, las practicas supersticiosas de los Reyes de Acaz y Manasés, que Josías combate. Ordinariamente se refieren los hechos con el fin de mostrar la superioridad de Yahvé o, más tarde, del Señor Jesús sobre las fuerzas obscuras de la magia y de la adivinación. Los tres grandes códigos prohíben la magia con pena de muerte (Lev. 19; Dt 18; Ex. 23).

En numerosos relatos, los magos son confundidos por el poder divino. Así José triunfa de los adivinos. Moisés de los magos de Egipto. Balaam, con su asna, se ve forzado a servir a Yahvé y al pueblo hebreo. Daniel confunde a los sabios caldeos.

“El hombre, creado libre y capaz de escoger a Dios, tiene de Dios mismo el dominio del mundo; no tiene por tanto por qué recurrir a la magia, ese híbrido que trata de combinar artificialmente religión y ciencia esotérica, pero que solo puede parodiar a la naturaleza y corromper los efectos de la fe” (X. León-Dufour, palabra “magia”).


Es muy clara la doctrina que nos enseña el Catecismo de la Iglesia Católica, a la cual ya hemos hecho alguno referencia antes. Allí expresamente se nos dice que todas las formas de adivinación deben de rechazarse: el recurso a Satán o a demonios, la evocación de los muertos y las otras prácticas que equivocadamente se suponen develan en porvenir. Así mismo están en contradicción con el honor y el respeto mezclado de temor amoroso que debemos a Dios, la consulta a horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suerte, los fenómenos de visión y el recurso a médiums (Cfr. N°2116)


III- LÍNEAS PASTORALES.


Ahora, queridos hermanos, una vez conocida la Voluntad del Señor, expresada en el Evangelio de Jesús y en la doctrina de su Iglesia, de tenerlo a Él como único Señor de toda nuestra vida y de apartarnos de cualquier creencia y práctica que nos desvien de ese único camino, quiero proponerles unas líneas pastorales que nos ayuden en nuestro propio comportamiento y en el cuidado que los Pastores están llamados a tener de su rebaño.

1. Dar a conocer los elementos doctrinales de esta Carta al pueblo en general, movimientos y agentes de pastoral, aprovechando diferentes formas, tiempos y lugares.

2. Orientar a nuestro pueblo y especialmente a los agentes de evangelización para que descubran los fraudes y engaños de quienes practican la brujería, el espiritismo y astrología.

3. Cuidar que el pueblo conozca el uso y la eficacia de los medios que nos ha dado Dios para curamos de nuestras enfermedades.


El hombre es libre de recurrir a la alopatía, homeopatía, medicina natural, siempre encomendándose a la voluntad de nuestro Padre Dios no se han de confundir estos medios que Dios nos ha dado, con el poder de fuerzas ocultas, producto de la ignorancia.

4. Invitar a algunas personas que han caído públicamente en esos errores, a que den testimonio ante sus hermanos de su conversión.

5. Hacer del Kerigma y catequesis la principal preocupación en nuestras parroquias, grupos, movimientos y familias (Cfr. Plan Nº 48) mediante Homilías, retiros, misiones, etc.

6. Tener un cuidado particular a la religiosidad y piedad popular, V. gr. En los Santuarios del Cristo de Otatitlán y de la Virgen de Catemaco, para purificarla de algunos elementos mágicos y supersticiosos (Cfr. Plan Nº 555 y 559). Se ha de Instruir en general a todos los fieles sobre el pecado de utilizar el agua bendita supersticiosamente, como el gravísimo pecado de profanar la hostia Consagrada.

7. Dar a los fieles una cuidadosa catequesis sobre los Sacramentos y particularmente sobre la Santa Unción de los enfermos; impulsar su celebración como sacramento de curación (Cfr. CIC 1421).

8. Dar a conocer la doctrina de la Sagrada Escritura y del Magisterio (CIC) referentemente a esta práctica en diferentes cursos.

9. Ayudar a los fieles a que descubran en los Horóscopos la fuerza de la sugestión y no el poder de los signos zodiacales sobre su vida.




Que los consideren al menos como un banal entretenimiento que produce pingues ganancias a los medios de comunicación social.

10. Por lo que se refiere a casos posibles de posesión diabólica, se ha de tener presente, como lo señalamos antes, que la iglesia católica tiene poder sobre el demonio. Es el caso de recurrir al exorcismo que es un conjuro ordenado para expulsar al espíritu maligno. Los criterios para distinguir este caso de otros meramente naturales, como son el histerismo y la epilepsia, han de ser conocidos por los Pastores y por los Cristianos dotados de ciencia y rectitud de vida. Pero el recurso al exorcismo, según la legislación de la Iglesia, es facultad del Obispo quien suele dar licencia “a un presbítero piadoso, docto, prudente y con integridad de vida” (Cfr. CIC 1172, &2).

En este año dedicado al Espíritu Santo cuando nos preparamos a celebrar el júbilo del Año 2000 quiero invocar nuevamente al auxilio y protección de ese amigo y abogado nuestro.

No ignoramos las penas y dificultades de la vida que nos tienta a perder la fe en el único Dios y a someterse a maligno, a la falsedad, a la vida fácil y al dinero, pero los exhortamos a tener presentes el mensaje del Apóstol Pablo En su Carta a los Efesios: “Por lo demás háganse robustos en el Señor con su energía y su fuerza. Pónganse la armadura de Dios, para poder resistir las maniobras del Diablo. Porque nuestra lucha no es contra fuerzas humanas, sino contra los gobernantes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras. Nos enfrentamos con los espíritus y las fuerzas sobrenaturales del mal. Por eso pónganse la armadura de Dios, para que el día malo puedan resistir y permanecer firmes valiéndose de todas sus armas.”




Tomen la verdad como cinturón, la justicia como Coraza y como calzado el celo para propagar el Evangelio de la paz tengan siempre en la mano el escudo de la fe y os podrán alejar las flechas incendiarias del demonio. Por último, usen el casco de la Salvación y la Espada del Espíritu, o sea, la Palabra de Dios; vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire El Espíritu, sepan velar para proseguir en oración sin desanimarse nunca, e intercedan por todos los hermanos” (Ef. 6, 10, 18).

El día de Pentecostés, estando los Apóstoles con María Santísima reunidos en oración, recibieron al Espíritu Santo. Aparecieron sobre las cabezas de ellos unas como lenguas de fuego. De entonces en adelante por el Espíritu Santo la Iglesia comenzó a venerarla como la Madre de su Señor y la Madre de lodos los creyentes y por el mismo Espíritu Santa María comenzó a considerar a los creyentes como a sus hijos, hermanos de Jesucristo.

Ella, bajo la advocación de nuestra Señora del Carmen de Catemaco, interceda por nosotros para que no nos falte nunca el vino de la verdadera fe en el Señor de la Salud y de la alegría.



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